Manual para la elaboración de trabajos académicos: Investigar y redactar en el ámbito universitario, segundo libro de Santiago Koval (2011), es un texto introductorio al proceso de producción de conocimientos en el entorno universitario y académico.

Manual para la elaboración de trabajos académicos: Investigar y redactar en el ámbito universitario, segundo libro de Santiago Koval (2011), es un texto introductorio al proceso de producción de conocimientos en el entorno universitario y académico.
En este nuevo escenario mundial, las mismas preguntas resuenan, una y otra vez, en la conciencia colectiva: ¿qué ocurrirá si la pandemia (tal como fue declarada por la OMS el 11 de marzo) provocara muertes masivas en todas partes del mundo, diezmando en ello a la población mundial? ¿Podrá ponerse freno al avance del virus? ¿Habrá un segundo brote en países que parecen haber comenzado a levantar cabeza?
En 1640, Descartes quería llevar a su hija a Francia, en donde residía para ese entonces; pero, a sus 5 años, Francine falleció de escarlatina, una enfermedad que actualmente es poco común y de fácil tratamiento con antibióticos, aunque siglos atrás era fatal. Descartes llama a esto el mayor dolor de la vida. Se dice que poco después construyó un autómata: una muñeca con la perfección de las manecillas del reloj y a la perfecta imagen de su hija muerta.
Eric Sadin es un filósofo y ensayista francés de unos 40 años, que llega puntualmente a su charla con el pelo largo y revuelto, camisa blanca y traje rayado color bordó. Con mirada punzante y talante de escritor del siglo XVI, ofrece en francés sus dos presentaciones, ambas partes de una misma idea fundamental: por un lado, “Inteligencia Artificial: el superyó del siglo XXI”, a las 22 h; y, por otro, “La siliconización del mundo”, a la 1.00. Sus dos charlas se realizan en la Sala Federal en La noche de la filosofía, celebrada el sábado 24 de junio por la noche en el Centro Cultural Kirchner de Buenos Aires, que convocó, entre otros representantes de la filosofía local, a pensadores internacionales de la talla de Georges Didi-Huberman y Slavoj Žižek.
En el año 1948, Norbert Wiener publicó en Nueva York su Cybernetics, or Control and Communication in the Animal and the Machine (Cibernética o el control y comunicación en animales y máquinas), libro escrito en clave netamente matemática en el que propuso su teoría del control y la comunicación en máquinas y animales, que denominó Cibernética, palabra que hizo derivar de la voz griega kubernetes (Κυβερνήτης) o timonel, misma raíz de la cual procede el término gobierno y sus derivados.
Ray Kurzweil, gurú de Google en inteligencia artificial, aseguró que para 2045 los hombres alcanzarán la “inmortalidad” al traspasar su mente a una computadora. Un especialista analizó para Infobae las implicaciones tecnológicas, sociales y morales del posible avance. La idea de la muerte a veces angustia y otras veces funciona como una razón para vivir con mayor intensidad. “La vida es corta” es uno de los clichés que se repite cuando alguien duda en torno a tomar una decisión crucial. Pero ¿qué pasaría si la vida dejara de ser tan corta? ¿Qué pasaría, más bien, si la existencia no tuviera un punto final?
Entre las muchas lagunas o agujeros negros que se ocultan bajo la fascinación con que nos entregamos al uso de las tecnologías, y en concreto a las dedicadas a la información y la comunicación, se destaca el impacto de nuestro uso del factor técnico sobre el medioambiente.
El reciente estreno de Autómata actualiza temas relacionados con la tecnología y el futuro que se anticipaban ya en Metrópolis: la creación de seres artificiales, una obsesión humana de larga data. Cómo las representó la pantalla grande. Entrevista a Santiago Koval, autor de La condición poshumana: camino a la integración hombre-máquina en el cine y en la ciencia.
En diversos lugares e inquisiciones, podemos encontrar menciones al concepto de simulacro, a veces llamado simulación o hiperrealidad en la obra borgeana, sobre todo, en sus textos narrativos y ensayístico-ficcionales. Para Baudrillard, lo irrepresentable del juego borgeano entre la cartografía equivalente al original es, precisamente, lo imposible de diferenciar en el clima espacio-temporal contemporáneo, pues, mediante la tecnificación de los dispositivos de realidad, es la misma referencialidad como lugar de esencia, centro o fuente, la que se ha extraviado en un vacío imposible de rastrear.
La literatura en roboética se remonta décadas atrás, pero es en los últimos años que han comenzado a explorarse los efectos reales de la incorporación de robots teleoperados, semiautónomos y autónomos en la sociedad.
El fenómeno de la globalización, el constante avance tecnológico en el campo de la nanotecnología y la búsqueda por la innovación electrónica hicieron orientar, desde ya hace muchos años, tanto a instituciones multinacionales como a organizaciones gubernamentales a la construcción de autómatas con ciertos grados de inteligencia que puedan resolver tareas tanto civiles como militares.
En nuestra época moderna el ser deviene sujeto, acoplado en una condición de sujeción a un mundo devenido sistema. El sistema social configurado se da al modo de una simulación virtual sistémica, una ‘Matrix’, en la que el sujeto es inscrito e interpelado como tal.
El éxito comercial y civil de los primeros robots y máquinas automáticas, sostienen Ray Kurzweil y Hans Moravec, provocará feroces competencias y acelerará las inversiones en infraestructura, ingeniería e investigación. Nuevas aplicaciones expandirán el mercado y traerán ulteriores avances, cuando los robots adquieran mayor precisión, memoria, fuerza, flexibilidad, habilidades y poder de procesamiento. Quizá para el año 2020, este proceso habrá producido los primeros robots universales, grandes como un ser humano y con mentes de una lagartija (10 000 MIPS), que podrán ser programados para casi cualquier tarea simple.
La primera generación de robots universales tendrá la capacidad de cálculo de un reptil y manejará solo contingencias cubiertas explícitamente en su programación. Una segunda generación de robots, de 300 000 MIPS, con una capacidad similar a la de un ratón, se adaptará al entorno y podrá ser entrenada. Una tercera generación, de 10 000 000 de MIPS, contará con un nivel de cálculo similar al de un mono y podrá aprender rápidamente por medio de modelos de simulación de factores físicos, culturales y psicológicos. Finalmente, producto de la combinación de sofisticados programas de razonamiento y máquinas de tercera generación , una cuarta generación de robots de 300 000 000 de MIPS presentará una capacidad similar a la de un ser humano adulto y será capaz de desarrollar pensamiento abstracto y generalización. Estos programas de razonamiento, mucho más complejos que los actuales sistemas expertos, apropiadamente educados, permitirán que los robots resultantes sean intelectual y emocionalmente extraordinarios.
¿Daremos lugar en algún punto de nuestra evolución técnica a humanos-mecánicos y a máquinas-humanas de manera que la idea que tenemos hoy de ser humano ya no tenga sentido?
La evolución de la representación desde los inicios de la humanidad hasta nuestro presente ha estado orientada a lograr representaciones cada vez más fidedignas de aquello que representan.