La poshumanidad – Por Ramiro Mac Donald

Diario La Hora – Guatemala – Lunes, 08 de Febrero de 2010

Por Ramiro Mac Donald
http://ramiromacdonald.blogspot.es/

“…un autor joven, de inteligencia sutil y rigor inusual en estos tiempos de comida light y pensamiento ligero…” escribe Diego Levis, en su estudio introductorio del libro “La condición poshumana, camino a la integración hombre-máquina en el cine y en la ciencia”, del escritor argentino Santiago Koval, editado en 2008 por Editorial Cinema, en Buenos Aires.

El libro analiza en profundidad los procesos de integración entre los seres humanos y los maquínicos e inscribe el significado cultural de las innovaciones tecnológicas en esta área. Todo, a partir del análisis de las principales películas que, a lo largo de la historia del cine, han estado protagonizadas por robots, androides, ciborgs y poshumanos.

El libro señala que el cine ha dado “vida” a numerosos seres artificiales, igual que la literatura de todos los tiempos, tales como Pinocho (basado en Las aventuras de Pinocho, de Carlo Collodi de 1883) o las réplicas de Blade Runner (basado en ¿Sueñan los androides con ovejas mecánicas?, novela de Phillip K. Dick de 1968), que fueron trasladadas al cine desde las páginas de un libro.

En muchos casos, distintos tipos de máquinas “vivientes” concebidas especialmente para ser protagonistas, como la ya mítica película: Metrópolis de Fritz Lang (1926) hasta Inteligencia artificial de Steven Spielberg (2001) o la malísima Yo, robot (2004), son muchos de los films en las que están presentes robots y otras máquinas que viven con características humanoides (en ocasiones, los robots son reemplazados por ciborgs).

Si durante décadas el interés de la literatura mundial estuvo puesto en el reemplazo del ser humano por la tecnología; en tanto, en la actualidad el foco de discusión ya no es si la máquina sustituirá al hombre, sino de qué modo se integrarán ambos. Esa es la posible fusión que ahora se discute.

Lo interesante de este libro, es que el joven Koval analiza concienzudamente, en el transcurso de 20 destacados films, el discurso cinematográfico relativo a la integración hombre-máquina. En un sentido genérico, el imaginario en el cine y el imaginario en la ciencia se dan la mano en la noción central de que las TIC ubican a los seres artificiales de nuestro tiempo en un punto de existencia cualitativamente nuevo.

El libro deja entrever una idea perturbadora, según Levis: “el rápido desarrollo de la biotecnología permite, imaginar que en un futuro no muy alejado será posible la gestación de mamíferos superiores, y eventualmente de seres humanos, en un laboratorio. La clonación de mamíferos superiores es desde hace años, una inquietante realidad que, a la espera de nuevos avances tecnológicos, hace que esta posibilidad salga de los libros y películas de ciencia ficción y aparezca en el horizonte de la ciencia”.

¿Estaremos jugando a algo que no nos corresponde?, seguramente se preguntarán los lectores de esta columna. Y sí, esto implica todo un aspecto ético, porque para muchos la vida es una donación de un ser supremo.

Pero, entre los objetivos de las ciertas ciencias, está crear seres humanos genéticamente mejorados, que tienen como antecedente el uso de prótesis de distintos tipos, entre ellas, injertos de microchips electrónicos, destinados a regular funciones orgánicas.

De esta integración máquina-ser humano, la literatura y el cine han creado la figura del ciborg, el ser ¿humano? de funciones ampliadas por dispositivos electromecánicos. Es la poshumanidad. ¡Para discutir sus implicaciones… en todo sentido!

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